Un hombre que vendió millones de discos – y no lo sabía

Quiero recomendar una película: Searching for Sugar Man (aunque tiene subtítulos en francés, pero no es español). Ganó el Oscar en 2013 para el mejor documental. Rodríguez era un cantante en la línea de Bob Dylan que vivía en Detroit a finales de los sesenta. Él hizo dos discos que fueron aclamados por la crítica, pero nadie los compró. Desapareció, y la leyenda popular era que se había suicidado en un concierto.

Mientras tanto, alguien trajo una copia de su álbum a Sudáfrica. Se convirtió en una sensación en el movimiento anti-apartheid de los años setenta y sus discos vendieron millones. Pero, personalmente, era un total desconocido. Él nunca vio ni un centavo de todas esas ventas, y nunca sabía de su popularidad en Sudáfrica. Para muchos años él hizo trabajo pesado en Detroit; trabajo muy humilde como la demolición y renovación de viviendas en algunos de los peores barrios de la ciudad.

Por último, a finales de los noventa, un aficionado de música en Sudáfrica decidió buscar la verdad acerca de esta leyenda, y finalmente lo encontró en Detroit. Fue llevado a Sudáfrica y recibido como un héroe. Dio varios conciertos con entradas agotadas. Regaló el dinero y volvió a su trabajo en Detroit, donde vive hoy muy humildemente.

Tuve una impresión muy fuerte mientras veía su recepción en Sudáfrica. Hay una multitud de «Rodríguez» en el reino de Dios, incógnitas que humildemente llevan una vida de servicio, sin buscar fama o notoriedad. El Señor me mostró que el cielo es semejante a lo que Sudáfrica fue para Rodríguez. Hay una nube de testigos y ángeles que saben lo que es realmente adentro de estos héroes anónimos. Un día, cuando lleguen al cielo, van a ser aplaudidos y recibir la recompensa de su Señor por su trabajo. Tu servicio para el Señor no es en vano. Puede parecer que nadie se da cuenta, pero tú puedes tener un impacto mucho más allá de lo que te imagines o sepas en esta vida. Sigue humillándote, y en su tiempo el Señor te exaltará.