2 Crónicas 30:1-13 Invitación a un avivamiento

1Ezequías escribió cartas a todo Israel y Judá, incluyendo a las tribus de Efraín y Manasés, y se las envió, para que acudieran al templo del Señor en Jerusalén a celebrar la Pascua del Señor, Dios de Israel.

La invitación que conduce a avivamiento

Lo que hizo el rey no parece muy especial. La ley claramente mandó la celebración anual de la Pascua, pero hace muchos años que no la celebraron. Una invitación sencilla provocaría un avivamiento significativo. A veces Dios sólo necesita a un catalizador obediente, quien observa algo descuidado en su Palabra, e invita a todos a participar en corregirlo. Dejamos los resultados en las manos de Dios.

La Pascua celebra la poderosa liberación de Dios de su pueblo esclavizado en Egipto, cuando el ángel mató a todos los primogénitos egipcios, sin tocar a los hebreos. Necesitaban ese recordatorio anual, porque tenemos memorias cortas. Por esa razón es bueno compartir testimonios, incluso de las cosas que Dios hizo años atrás, y mantener un diario y revisarlo para recordar la obra de Dios en tu vida.

El rey, los jefes y toda la asamblea habían decidido celebrar la Pascua en el mes segundo. No pudieron hacerlo en la fecha correspondiente porque muchos de los sacerdotes aún no se habían purificado, y el pueblo no se había reunido en Jerusalén. La propuesta les agradó al rey y a la asamblea.

¿Mejor tarde que nunca?

¿Qué estaba pasando con los sacerdotes que no había los suficientes santificados? ¿Por qué no había tratado Ezequías o el sumo sacerdote a corregir el problema antes? La ley ordena un tiempo específico para observar la Pascua; afortunadamente también contiene una disposición para retrasarla al segundo mes (Números 9:10). En el reino del norte (Israel), el rey Jeroboam (1 Reyes 12:32) la trasladó permanentemente a ese mes, probablemente para que los israelitas no fuesen a Jerusalén, para establecer una identidad separada de Judá. Ezequías pudiera haber pensado que esa fecha atraería a más participantes del norte.

La situación no es ideal, pero no él detiene sus planes. La triste realidad es que las cosas raramente son ideales; pecamos y descuidamos las cosas de Dios. Lo importante aquí es la decisión unida del rey y de toda la congregación en Jerusalén para hacer las cosas bien.

El verso dos dice literalmente el rey tomó consejo. Cuando hay algo mal, un primer paso es reunir a otra gente de confianza y buscar su consejo. ¿Hay algo preocupante en tu iglesia, o tu propia vida? ¿Hay gente que puede darte consejos de cómo corregirlo?

Acordaron pregonar por todo Israel, desde Dan hasta Berseba, que todos debían acudir a Jerusalén para celebrar la Pascua del Señor, Dios de Israel, pues muchos no la celebraban como está prescrito. Los mensajeros salieron por todo Israel y Judá con las cartas del rey y de sus oficiales, y de acuerdo con la orden del rey iban proclamando:

«Israelitas, vuélvanse al Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, para que él se vuelva al remanente de ustedes, que escapó del poder de los reyes de Asiria.

Un llamado a la unidad

Muchos años habían pasado desde la división entre Judá e Israel; había guerras y mucho resentimiento entre ellos. Israel había caído mucho más profundo en pecado que Judá. El juicio sobre Israel ya había comenzado, con muchos deportados a Asiria, pero Ezequías quería seguir adelante y unir a todo el pueblo de Dios en esta gran celebración.

En medio de todas las divisiones en la iglesia cristiana, ¿hay algo que podemos celebrar para unirnos? ¿La navidad? ¿La resurrección de Cristo? ¿Es la unidad realmente tan importante? Dada la oración de Jesús en la noche de su arresto, parece que sí:

»No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos,  para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.  Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí (Juan 17: 20-23).

Por alguna razón, todavía hay mucho escepticismo acerca de la unidad entre cristianos. Es cierto que hay muchas cuestiones en juego, pero tal vez el mundo no está convencido acerca de Jesús a causa de la falta de amor y unidad entre sus seguidores. ¡No tengas miedo de iniciar los pasos hacia más unidad!

¡Vuélve a la Señor!

El tono de la carta de Ezequías es muy significativo: No se trata de él; todo tiene que ver con volver a Dios. No son juzgados por lo que había sucedido, pero les da la oportunidad de reconocer que era por la gracia de Dios que escaparon del rey de Asiria. Fue una llamada para arreglar las cosas con el Señor: Dios los espera; si vuelven a Él, pueden estar seguros que Dios volverá a ellos.

Después de esta introducción, Ezequías los habla más directo:

No sean como sus antepasados, ni como sus hermanos, que se rebelaron contra el Señor, Dios de sus antepasados. Por eso él los convirtió en objeto de burla, como ahora lo pueden ver. No sean tercos, como sus antepasados. Sométanse al Señor, y entren en su santuario, que él consagró para siempre. Sirvan al Señor su Dios, para que él retire su ardiente ira. Si se vuelven al Señor, sus hermanos y sus hijos serán tratados con benevolencia por aquellos que los tienen cautivos, y podrán regresar a esta tierra. El Señor su Dios es compasivo y misericordioso. Si ustedes se vuelven a él, jamás los abandonará.»

Lo que hacer (y no hacer) para volver a Dios

  • Estudia tus antepasados. Es cierto que pueden haber unas cosas feas en nuestras familias e iglesias, pero hay que aprender de sus errores, y no repetirlos. En este caso, debido a su infidelidad, se habían convertido en un objeto de horror. Ellos quisieran olvidarse de ese horror, pero si siguen en su pecado ellos también serán llevados cautivos. A veces la cosa más amorosa que se puede hacer es confrontar a alguien con su pecado, para que reciba la gracia y el perdón de Dios.
  • No seas de dura cerviz, como los antepasados de esta gente. En la Biblia, “duro de cerviz” es una descripción gráfica muy común de orgullo, un corazón endurecido, y resistencia a Dios.
  • Sométete a Dios. A nadie le gusta la idea de sumisión, pero tenemos que reconocer quien somos nosotros y quien es Dios – y darle su lugar como Señor de nuestras vidas.
  • Ven a su santuario. Yo puedo anticipar muchos argumentos en contra de la necesidad de ir a Jerusalén para celebrar la Pascua. ¿Por qué no pueden adorar a Dios en Samaria? ¿O en casa? ¿O fuera, en la naturaleza? Nada ha cambiado a través de los años – muchos todavía no quieren ir a la iglesia. Pero Dios está presente en la congregación de su pueblo. Él nos manda reunirnos. No seas tímido para llamar a la gente a la iglesia.
  • Sirve al Señor. Si estás en serio con Dios, mete mano y ocúpate en servir en la iglesia y edificar el reino de Dios.
  • Mucho depende de la respuesta a esta invitación. Si hacen estas cosas, puede que el ardor de la ira de Dios se apartase de ellos y escapasen del juicio prometido. Su arrepentimiento aun impactará a aquellos que ya fueron tomados cautivos: Dios con gracia y compasión los volverá a su tierra.
  • ¡No se trata sólo de ti! ¡Piensa en tu familia y comunidad! ¡Tu arrepentimiento y el avivamiento del pueblo de Dios puede impactarlos fuertemente!
  • Puedes contar con la fidelidad de Dios. Si te vuelves a Él, sin duda Él se volverá a ti. Confía en su gracia y compasión.

Estas son palabras muy impresionantes para un rey. ¡Suena como un sacerdote o predicador! Esto es claramente algo más que un buen programa, o el agenda de un solo hombre. Este es un llamado al arrepentimiento, la unidad, y la adoración. Es algo que Dios honrará.

10 Los mensajeros recorrieron toda la región de Efraín y Manasés de ciudad en ciudad, hasta llegar a la región de Zabulón, pero todos se reían y se burlaban de ellos. 11 No obstante, algunos de las tribus de Aser, Manasés y Zabulón se humillaron y fueron a Jerusalén. 12 También los habitantes de Judá, movidos por Dios, cumplieron unánimes la orden del rey y de los jefes, conforme a la palabra del Señor. 13 En el mes segundo, una inmensa muchedumbre se reunió en Jerusalén para celebrar la fiesta de los Panes sin levadura.

Rechazo

Jesús dijo que es mejor ser caliente o frío que tibio (Apocalipsis 3:15-16). Mucha gente dice “gloria a Dios” cuando escuchan su Palabra, sin intención ninguna de ponerla en práctica. Son tibios. Aquí la mayoría son fríos. Se rieron de los mensajeros, los despreciaron y ridiculizaron y no los tomaron en serio. Eso puede ser muy desalentador para un líder que cree que fue guiado por el Señor y espera una buena respuesta a su invitación sincera. Jesús sabe cómo es: ¿recuerda la parábola de la boda, y todas las personas que rechazaron la invitación? (Mateo 22: 1-14)

¡No te desanimes cuando las personas se ríen de ti! Simplemente haz tu parte, y deja los resultados en las manos de Dios. Concéntrate en los que reciben la palabra. Algunas de las tribus periféricas se humillaron, lo que sugiere que las burlas de los demás se basen en orgullo. Algunos tenían corazones más nobles, y reconocieron la sinceridad de la invitación. Ellos subieron a Jerusalén a pesar de sus dudas, y fueron tocados por el Señor.

La bendición de Dios era sobre todo en el pueblo de Judá. Ezequías era su rey, e hicieron lo que él ordenó, pero Dios también les dio unidad de corazón. ¡Eso es muy importante! Luchas internas son muy comunes cuando intentamos hacer algo. Pudieran haber cuestionado el derecho de Ezequías para hablar con tanta fuerza, o pudieran haber sentido ofendidos por el llamado al arrepentimiento. Otros pudieran haber creído que sabían mejor cómo hacer las cosas, o hubieran resentido que Israel (el reino del norte) estaba incluido. Pero Dios les dio unidad de corazón y obedecieron la Palabra del Señor. ¿Te sientes rechazado cuando la gente no asiste un evento que has planeado? ¿Hasta el punto de no tomar el riesgo de un paso de fe para invitarlos? ¿Qué puedes hacer para reunir el pueblo de Dios y llamarlos de nuevo a Él? ¿Qué te impide hacerlo?