Un ejemplo de exaltarte

La denuncia más fuerte de los fariseos por parte de Jesús se encuentra en Mateo 23. Otra vez Jesús dice: Porque el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. (Verso 12) ¿Te sorprende? Es un tema importante en la enseñanza de Jesús, y los fariseos eran el mejor ejemplo de la persona que se enaltece. ¿Es por casualidad que eran vistos como los hombres más espirituales de esa época? ¡Estudia sus vidas y evita sus errores!

En los versos 5-7 Jesús señala varios ejemplos de cómo se enaltecen:

»Todo lo hacen para que la gente los vea: Usan filacterias grandes y adornan sus ropas con borlas vistosas; se mueren por el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, y porque la gente los salude en las plazas y los llame “Rabí”.

  • Hacen todo para que la gente los vea. Todo es para las apariencias. No son genuinos.
  • Llevan cosas religiosas para impresionar a la gente. Hoy no tenemos filacterias; ¿qué se usa hoy para impresionar a otros?
  • Anhelan los primeros asientos y el lugar de honor.
  • Quieren ser reconocidos en público y saludados como “Rabí”, o en nuestro caso, “pastor,” u otro título religioso.

Jesús dice que serán humillados. ¿Quieres evitar eso? Humíllate a ti mismo para que Dios te enaltezca. Los versos 8 – 10 nos enseñan cómo humillarnos:

»Pero no permitan que a ustedes se les llame “Rabí”, porque tienen un solo Maestro y todos ustedes son hermanos. Y no llamen “padre” a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre, y él está en el cielo.10 Ni permitan que los llamen “maestro”, porque tienen un solo Maestro, el Cristo.

  • Evita el uso de títulos que sirvan para exaltarte. Ten mucho cuidado con los “privilegios” que algunos pastores y líderes cristianos exigen.
  • Todos nosotros, los discípulos de Cristo, somos iguales; somos hermanos, y todos somos sacerdotes. Hay varios dones y llamados en la iglesia, pero Cristo nunca intentó que ellos sirviesen para exaltar a algunos sobre otros. Ten cuidado de presentar tu nombre como pastor en el letrero de la iglesia o en lo que publiques en Facebook u otro sitio web. ¿Quién es más importante en la iglesia? ¿Jesús, o el pastor?
  • Si quieres ser grande, sé el siervo de todos. En cada situación busca la oportunidad de servir a otros; no ser servido.

La gente del mundo se afana por riquezas, posición, cosas materiales, influencia y alguna recompensa. Calculan todas sus relaciones con el fin de lo que puedan recibir.

Por desgracia, muchos creyentes son como ellos. Jesús nos llama a un estilo de vida que siempre se humilla, hasta que llega a ser natural, un hábito. En el restaurante, el trabajo, el carro o las filas en el banco o supermercado, siempre humíllate, toma el último lugar y da preferencia a otros. La promesa de Dios es que mientras tú te humillas, Él te enaltecerá.