Josué 13-21; Muchas batallas, muchas victorias

Estos capítulos contienen muchos detalles acerca de las batallas y la división de la tierra. Al leer el Antiguo Testamento es fácil cansarse de tantas cosas que no se relacionan a la vida cotidiana, pero entre las leyes, genealogías y otros detalles hay algunos tesoros. El autor Bruce Wilkinson lo descubrió hace varios años con un librito llamado La Oración de Jabes que vendió millones de copias, basado en unos versos oscuros en una genealogía de 1 Crónicas 4.

Todos estos detalles también sirven para confirmar la diligencia de los autores bíblicos al comunicarnos la verdad sobre hechos históricos. Así que, en estos capítulos, veremos algunos detalles que pocos conocen. Son capítulos que casi nunca escuchas predicados.

Josué 13

1Cuando Josué era ya bastante anciano, el Señor le dijo: «Ya estás muy viejo, y todavía queda mucho territorio por conquistar. Me refiero a todo el territorio filisteo y guesureo, que se extiende desde el río Sijor, al este de Egipto, hasta la frontera de Ecrón al norte. A ese se le considera territorio cananeo, y en él se encuentran los cinco gobernantes filisteos: el de Gaza, el de Asdod, el de Ascalón, el de Gat y el de Ecrón. También queda sin conquistar el territorio de los aveos. Por el lado sur queda todo el territorio cananeo, desde Araj, tierra de los sidonios, hasta Afec, que está en la frontera de los amorreos. Además queda el territorio de los guiblitas y todo el Líbano oriental, desde Baal Gad, al pie del monte Hermón, hasta Lebó Jamat. 

¡No es una noticia que uno quiera escuchar después de toda una vida de viajar por un desierto y luego guerrear hasta una edad avanzada! No hay registro de la relación o comunicación que Josué tuvo con el Señor a lo largo de los años, pero justo cuando uno quiere escuchar “bien hecho, has terminado la carrera y ya puedes descansar”, Dios le dice que le queda mucho territorio por conquistar, y luego describe cuán extenso es. A un anciano le parece muy agotador. La vejez no es fácil. Se da cuenta de que el final se acerca. Algunos están muy satisfechos con lo que lograron en la vida; otros tienen muchas decepciones.

¿Qué palabra te gustaría escuchar en tu vejez?

 

¿Crees que estás progresando en terminar el trabajo que Dios tiene para ti en esta tierra? ¿O crees que te queda mucho?

 

¿Hay algo que puedes hacer ahora para asegurar una vejez más feliz?

 

Yo mismo voy a echar de la presencia de los israelitas a todos los habitantes de Sidón y a cuantos viven en la región montañosa, desde el Líbano hasta Misrefot Mayin.

¡Eso es un alivio! No es Josué quien tiene que derrotar a todos estos pueblos. Dios mismo lo hará.

»Tú, por tu parte, repartirás y les darás por herencia esta tierra a los israelitas, tal como te lo he ordenado. Ya es tiempo de que repartas esta tierra entre las nueve tribus restantes y la otra media tribu de Manasés».

Hasta ahora no han repartido las herencias de las tribus. Siguen en una situación casi como el éxodo, sin la oportunidad de descansar y edificar casas. Esa es una tarea más grata para Josué en su vejez; ya no tiene que salir a más batallas.

Capítulo 14 La herencia de Caleb

Los descendientes de Judá se acercaron a Josué en Guilgal. El quenizita Caleb hijo de Jefone le pidió a Josué: «Acuérdate de lo que el Señor le dijo a Moisés, hombre de Dios, respecto a ti y a mí en Cades Barnea. Yo tenía cuarenta años cuando Moisés, siervo del Señor, me envió desde Cades Barnea para explorar el país, y con toda franqueza le informé de lo que vi. Mis compañeros de viaje, por el contrario, desanimaron a la gente y le infundieron temor. Pero yo me mantuve fiel al Señor mi Dios. Ese mismo día Moisés me hizo este juramento: “La tierra que toquen tus pies será herencia tuya y de tus descendientes para siempre, porque fuiste fiel al Señor mi Dios”.

Al momento que reparten la plata, los oficios u otro beneficio, siempre hay alguien que se presenta para recordarle al encargado algo que le fue prometido o que se merece. Es más delicado arreglar la situación con un familiar o un amigo. En este caso fue Caleb, uno de los amigos más cercanos de Josué.

Caleb le recuerda (como si Josué pudiera haber olvidado) la tarea que les dio Moisés, la exploración del país, y el lastimoso fin de ese viaje. Parecería que Josué recordaría muy bien esa promesa y sería el primero en darle a Caleb su herencia, pero cuestiones de dinero y otros beneficios pueden dañar una amistad. Lo más importante de Caleb fue su fidelidad a Dios; por eso fue recompensado.

Para algunos, puede parecer que Caleb y Josué fracasaron cuando no pudieron convencer a sus paisanos para que avanzaran con fe. Fue uno de los momentos más difíciles de su vida. Pero lo importante para Dios era su fidelidad.

¿Te consideras fiel a Dios, su palabra y los acuerdos que tú has hecho con otros, como el matrimonio?   ¿Qué significa ser fiel en tu circunstancia?

 

 

10 »Ya han pasado cuarenta y cinco años desde que el Señor hizo la promesa por medio de Moisés, mientras Israel peregrinaba por el desierto; aquí estoy este día con mis ochenta y cinco años: ¡el Señor me ha mantenido con vida! 11 Y todavía mantengo la misma fortaleza que tenía el día en que Moisés me envió. Para la batalla tengo las mismas energías que tenía entonces. 12 Dame, pues, la región montañosa que el Señor me prometió en esa ocasión. Desde ese día, tú bien sabes que los anaquitas habitan allí, y que sus ciudades son enormes y fortificadas. Sin embargo, con la ayuda del Señor los expulsaré de ese territorio, tal como él ha prometido».

Ahora nos enteramos de que llevan cinco años en Canaán, batallando con los habitantes de la tierra. Lo impresionante es que a través de la peregrinación en el desierto y las batallas de los cinco años anteriores, Caleb tiene la misma fortaleza que tenía a los cuarenta. Caleb atribuye esa salud y fortaleza al Señor.

¿Crees que el Señor puede hacer lo mismo por ti?  Dios quiere darte fe y esperanza para una vida larga, fructífera y sana. Claro que hay buenos cristianos que fallecen jóvenes, y es difícil de entender. Nosotros tenemos que hacer nuestra parte con hábitos saludables de alimentación, ejercicio y salud emocional y espiritual. Pero Dios claramente puede mantener a un viejo con mucha fortaleza y las mismas energías.

 

 

Aún más impresionante es que Caleb está pidiendo una región difícil y montañosa. Le fue prometida por el Señor, y Caleb tiene la fe de que si Dios le prometió esa zona, le dará la capacitad para tomar posesión de ella. Son ciudades enormes y fortificadas, pero Caleb ha visto muchos milagros, y tiene toda la fe que Dios lo ayudará a expulsar a los habitantes de la tierra.

13 Entonces Josué bendijo a Caleb y le dio por herencia el territorio de Hebrón. 14 A partir de ese día Hebrón ha pertenecido al quenizita Caleb hijo de Jefone, porque fue fiel al Señor, Dios de Israel. 15 Hebrón se llamaba originalmente Quiriat Arbá, porque Arbá fue un importante antepasado de los anaquitas.

Y así lo hizo Dios, como le había prometido a Caleb. Todo porque Caleb fue fiel a Dios. Con mucho gusto Josué bendijo a su amigo y le dio ese territorio por herencia. Recibir la herencia no es igual a tomar posesión de ella. Caleb aún tenía que batallar para expulsar a sus habitantes. Hay muchas herencias prometidas a nosotros en Cristo, pero a menudo tenemos que luchar duro para tomar posesión de ellas.

Después de todo esto el país se vio libre de guerras.

Parece una contradicción, después de tanto territorio en el capítulo 13 que aún tenían que conquistar. Pero parece que Dios les dio un descanso de la guerra para establecerse en la tierra.

Capítulo 16 Más paganos que no expulsaron

10 Los efraimitas no expulsaron a los cananeos que vivían en Guézer; les permitieron vivir entre ellos, como sucede hasta el día de hoy, pero los sometieron a trabajos forzados.

Todos nosotros sabemos cómo permitir a un pequeño pecado abre la puerta al pecado cada vez más feo. Y todo empezó cuando no consultaron al Señor cuando los gabaonitas los engañaron. Con ese pacto, se vieron obligados a permitirles vivir entre ellos, pero solo como sirvientes.  Ahora, en Guezer, simplemente eran perezosos y estaban cansados, y no querían expulsarlos. De todos modos, eran útiles como sus esclavos. Es otro ejemplo de un patrón desconcertante, de permitir a los paganos en la tierra santa que Dios dijo que tenían que eliminar.

¿Has acomodado a “Guezer” en tu vida? ¿Algo o alguien que tú sabes va en contra de la voluntad y la palabra del Señor?

 

¿Cómo lo racionalizas?

¿Qué ha sido el impacto de acomodar el pecado?

 

Capítulo 18 Un sorteo para proporcionar la tierra

1Cuando el país quedó bajo el control de los israelitas, toda la asamblea israelita se reunió en Siló, donde habían establecido la Tienda de reunión. Para entonces, todavía quedaban siete tribus que no habían recibido como herencia sus respectivos territorios.

Aunque hemos visto que no están cerca de eliminar a todos los pueblos que Dios quiere que se destruyan, el país queda más o menos bajo su control. Es una victoria parcial, y siete tribus ni siguiera han recibido su herencia, pero parece una buena idea convocar a todo el país en la ciudad que les sirve como sede de culto, con la tienda de reunión que construyeron en el desierto. Esta sería una asamblea santa.

Es interesante que Siló estaba en el territorio de Efraím, la tribu que acabamos de ver que no eliminó a algunos de los cananeos. Ana fue a Siló para adorar y pedirle a Dios un hijo (1 Samuel 1), y ese hijo, el profeta Samuel, ministraba allí al principio de su ministerio.

Así que Josué los desafió: «¿Hasta cuándo van a esperar para tomar posesión del territorio que les otorgó el Señor, Dios de sus antepasados? 

¡Qué desafío! El Dios todopoderoso les otorgó un territorio. Ya es suyo. Solo tienen que tomar posesión de él. Pero están esperando para…¡no sabemos qué! Quizás estaban tan acostumbrados a que Moisés o Josué lo hicieran todo, que nunca aprovecharon su libertad y poder para tomar sus propias decisiones. O quizás estaban tan ocupados en la batalla que aún no habían pensado en establecerse en su territorio.

Nombren a tres hombres de cada tribu para que yo los envíe a reconocer las tierras, y que hagan por escrito una reseña de cada territorio. A su regreso, dividan el resto del país en siete partes. Judá mantendrá sus territorios en el sur, y los descendientes de José, en el norte. Cuando hayan terminado la descripción de las siete regiones, tráiganmela, y yo las asignaré echando suertes en presencia del Señor nuestro Dios. Los levitas, como ya saben, no recibirán ninguna porción de tierra, porque su herencia es su servicio sacerdotal ante el Señor. Además, Gad, Rubén y la media tribu de Manasés ya han recibido sus respectivos territorios en el lado oriental del Jordán. Moisés, siervo del Señor, se los entregó como herencia».

De nuevo con los espías. Para algo tan importante, el proceso parece un poco casual. Josué confía en la guía soberana de Dios mediante suertes y una reseña escrita por los espías.

¿Y qué opinas de la herencia de los levitas? Su porción es el servicio sacerdotal. No necesitan ninguna tierra. ¡Qué diferencia con esos pastores que quieren enriquecerse y tener una casa grande a expensas de su congregación!

Cuando los hombres estaban listos para salir a hacer el reconocimiento del país, Josué les ordenó: «Exploren todo el país y tráiganme una descripción escrita de todos sus territorios. Cuando regresen aquí a Siló, yo haré el sorteo de tierras en presencia del Señor». Los hombres hicieron tal como Josué les ordenó, y regresaron a Siló con la descripción de todo el país, ciudad por ciudad, y su división en siete partes. 10 Josué hizo allí el sorteo en presencia del Señor, y repartió los territorios entre los israelitas, según sus divisiones tribales.

Aparentemente, estos hombres tenían libertad para hacer su trabajo en todo el país. Israel ya había eliminado a la mayoría de sus enemigos. Tres veces en estos versículos dice que Josué hizo el sorteo “en presencia del Señor.” El último ejemplo de echar suertes en la Biblia es la selección del apóstol Matías para reemplazar a Judas Iscariote. Siempre ha habido controversia en la iglesia si esa selección fue de Dios. Gracias a Dios, con el Espíritu Santo tenemos la oportunidad de discernir la voluntad de Dios claramente.

A menudo hacemos cosas “en presencia del Señor” que no sean necesariamente su voluntad. Puede ser una manera de buscar la bendición de Dios mientras hacemos las cosas a nuestra manera. ¿Has hecho algo parecido a un sorteo para discernir la voluntad de Dios?

 

 

¿Qué harías si fuera, por ejemplo, de la tribu de Judá, pero hay una tierra al norte del país que quieres? ¿Cuáles son las implicaciones de esta división de la tierra?

 

¿Te basta con servir al Señor y a otros, como los levitas? ¿O quieres una casa y un terreno aquí en la tierra también?

 

Capítulo 20 Ciudades de refugio establecidas

1El Señor le dijo a Josué: «Pídeles a los israelitas que designen algunas ciudades de refugio, tal como te lo ordené por medio de Moisés. Así cualquier persona que mate a otra accidentalmente o sin premeditación podrá huir a esas ciudades para refugiarse del vengador del delito de sangre.

Hay algunas cosas adicionales que Josué debe terminar antes de morir. Al Señor le interesa la justicia, y está estableciendo un sistema para proteger a los inocentes y castigar a los culpables (casi siempre la pena de muerte). Estas ciudades ofrecerían un refugio para alguien que incluso mató a alguien sin premeditación, por ejemplo, en una pelea. Hay un procedimiento muy definido a seguir:

»Cuando tal persona huya a una de esas ciudades, se ubicará a la entrada y allí presentará su caso ante los ancianos de la ciudad. Acto seguido, los ancianos lo aceptarán en esa ciudad y le asignarán un lugar para vivir con ellos. Si el vengador del delito de sangre persigue a la persona hasta esa ciudad, los ancianos no deberán entregárselo, pues ya habrán aceptado al que mató sin premeditación ni rencor alguno. El acusado permanecerá en aquella ciudad hasta haber comparecido ante la asamblea del pueblo y hasta que el sumo sacerdote en funciones haya fallecido. Solo después de esto el acusado podrá regresar a su hogar y al pueblo del cual huyó tiempo atrás».

Capítulo 21 Un resumen: Toda promesa cumplida al pie de la letra

43 Así fue como el Señor les entregó a los israelitas todo el territorio que había prometido darles a sus antepasados; y el pueblo de Israel se estableció allí. 44 El Señor les dio descanso en todo el territorio, cumpliendo así la promesa hecha años atrás a sus antepasados. Ninguno de sus enemigos pudo hacer frente a los israelitas, pues el Señor entregó en sus manos a cada uno de los que se les oponían. 45 Y ni una sola de las buenas promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse, sino que cada una se cumplió al pie de la letra.

Este es un resumen del proceso que empezó casi 50 años atrás en Egipto, cuando los esclavos hebreos clamaron al Señor en su angustia. Pero también es el cumplimiento de una promesa hecha cientos de años atrás a Abraham (Génesis 12:2-3). Las palabras suenan comprensivas: “todo” (dos veces), “ninguno”, “cada uno” (dos veces) y “ni una sola”. Dios claramente ha hecho su parte, pero como vamos a ver en el próximo libro (Jueces) todo no es color de rosa.

A pesar de eso, Josué puede descansar sabiendo que ha hecho un buen trabajo. Es impresionante lo que Dios ha hecho:

  • El Señor le entregó a Israel toda la tierra que había jurado darles a sus antepasados.
  • Los israelitas la tomaron para sí mismos y se establecieron en ella.
  • El Señor les dio descanso en todo el territorio, tal como había prometido solemnemente a sus antepasados.
  • Ningún enemigo pudo hacerles frente, porque el Señor los ayudó a conquistar a todos sus enemigos.
  • Ni una sola de todas las buenas promesas que el Señor  había hecho a la familia de Israel quedó sin cumplirse.
  • Todo lo que Dios había dicho se hizo realidad, al pie de la letra.

Es notable la fidelidad de Dios a su palabra, y la obra soberana y poderosa del Señor para cumplir su promesa.

¿Hay promesas que Dios le haya hecho a ti y tu familia, o a tu iglesia?

 

¿Cómo has visto la mano del Señor moverse para cumplir esas promesas?

 

¿Hay promesas aun incumplidas que Dios te ha dado? ¿Te fortalece la fe ver la fidelidad de Dios aquí?

 

Había mucha muerte, trabajo y batalla para llegar a este punto. ¿Qué has experimentado en tu vida mientras esperas el cumplimiento de todas las promesas hechas a ti?