Este es uno de esos mensajes que el Señor deposita en el espíritu. Me pareció muy fuerte. Hay ocasiones cuando el Señor nos revela algo, pero no es para compartir. Así que pedí confirmación para compartirlo. Y esto es lo que el Señor me dio:
En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos, te doy este solemne encargo: Predica la Palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar. Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos. (2 Timoteo 4:1-4)
Esa palabra me dejó con un temor de Dios. Porque es algo que cada vez veo más y para mí es alarmante. Es la proliferación de la psicología en las publicaciones de cristianos en las redes sociales. En la misma página tienen sus dichos y enseñanzas a la par de citas bíblicas. Es como si tuvieran casi la misma autoridad y no se dieran cuenta de que son diametralmente opuestas.
Quiero aclarar que no estoy en contra de la psicología. Toda verdad es de Dios, y esa verdad incluye cosas en todas las ciencias. Hay psicólogos cristianos y hay perspectivas importantes que han contribuido a la salud emocional del creyente. Pero hay mucho, a veces sutil, que suena bien, pero es mentira. Yo he visto a muchos citar estas enseñanzas para apoyar su divorcio y separación de la familia y de la iglesia. Aquí hay unos ejemplos; todos son de cristianos e incluso de pastores:
Cada quien es capaz de reescribir su propia historia. Cualquier momento puede ser el instante preciso para convertir nuestros inviernos en primaveras.
Coloca todo el poder en nuestras manos. Tú puedes escribir tu destino. Si no te gusta tu propia historia, reescríbela. Si no te gusta ser hombre, hazte una cirugía y toma hormonas para convertirte en mujer. Es cierto que la Biblia dice que hoy es el día de salvación. Pero solo Cristo tiene el poder de convertir tu invierno en primavera. Y tienes que entregar la vida y la historia a Dios y Él lo hace todo nuevo. Nacimos de nuevo con Cristo.
Bendita es la mujer que se atreve a ser libre, la que aprende a amarse y valorarse. Benditas son todas las mujeres que salen adelante por ellas mismas, que no esperan a un príncipe azul en su vida, por que más que princesas, esas mujeres son guerreras.
¿Es verdad? Hasta cierto punto. Claro que es importante amarse y valorarse a uno mismo. Hay demasiadas mujeres con la autoestima destruida. Pero, ¿qué pasa cuando una mujer sale adelante por ella misma? Y, ¿libre de qué? Demasiadas veces es librarse de enseñanzas bíblicas anticuadas. Abandonar la familia y la iglesia. Cristo enseña que la única libertad real se encuentra sometido al alfarero. Es Cristo quien nos libera de nuestras ataduras para vivir conforme al diseño de nuestro creador. Una guerrera para Cristo es una cosa. Pero esa guerrera tiene que someterse al capitán. Y a mí me gusta una princesa, una hija del Rey. No hay nada de malo en ser una princesa.
Hermoso es cuando tomas una decisión difícil y el tiempo te muestra que tomaste la decisión correcta.
Otra vez, suena bien. Puede que haya momentos en que el tiempo confirma que fue una decisión correcta. Pero queremos andar siempre guiados por el Espíritu Santo. En una relación, ¿son las dificultades evidencia de que tomaste una mala decisión al casarte con ella? No quiero jugar con una decisión importante. No quiero esperar años para averiguar que fue un error. Dios quiere salvarte de esas malas decisiones.
Me quedo cerquita de la gente que me hace sentir que ser yo está bien. Este proviene de un grupo llamado “Amor Propio”. No hay nada malo en sí con el amor propio. Pero Dios nos manda amar incluso a tus enemigos con ese mismo amor. A menudo la gente que te hace sentir que ser “tu” está bien no te anima a crecer o mejorarte. ¿Y qué pasa el día en que no te hace sentir que ser “tu” está bien? ¿Vas a buscar otra iglesia que te haga sentir bien? ¿U otro dios? ¿U otra pareja?
Al final, las almas gemelas se encuentran porque tienen el mismo escondite.
Toda la vida vas en busca de tu alma gemela. “Ya sé que mi esposa no era mi alma gemela. Estoy pidiendo a Dios que me muestre y me traiga a mi alma gemela.” Pero, ¿cómo sabes cuándo la encuentras? Y si nunca, ¿siempre estarás solo? ¿Qué significa tener el mismo escondite?
El café nunca se imaginó que podría tener un sabor suave y dulce, hasta que conoció al azúcar y la leche. Todos somos buenos individualmente, pero nos volvemos mejores cuando nos mezclamos con las personas apropiadas.
Entonces, hay personas apropiadas y otras que no lo son. Este dicho se puede aplicar para afirmar que se vuelve mejor cuando se mezcla con gente que ama a Jesús. Pero el primer problema aquí es que la Biblia no dice que somos buenos individualmente. Y yo he visto este pensamiento racionalizar la separación de un marido y una iglesia. Hasta que algunos racionalizan una relación gay.
Yo creo que esto resume bien el problema:
El mundo: Se la mejor versión de ti mismo. Cristo: Niegate a ti mismo y toma tu cruz.
Mundo: Sigue tu corazón. Cristo: Sigueme.
Mundo: Hay grandeza dentro de ti. Cristo: El que se engrandece sera humillado.
Lo que me lleva a un tema muy popular: Gente toxica. Esta idea de personas toxicas es muy popular en la cultura actual. Alguien que no te gusta es etiquetado como “tóxico” y se aleja de esa persona. Aquí hay un ejemplo del entendimiento común de las personas tóxicas. Este hombre, Hiram Terán, es un “coach” y es muy popular. Un tic toc suyo sobre gente toxica estaba en el Facebook de un pastor amigo y recibió muchos comentarios de otros cristianos de que buen consejo ofreció. Aquí esta, si tiene la oportunidad de verlo: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=1607778162755604&id=333155820217851
No conozco al hombre. Pero en este y otros TicToc suyos que he visto, veo mucha arrogancia. Mucha supuesta sabiduría. No veo amor ni humildad. Nos da 7 caracteristicas de gente toxica. Escudriñemos lo que dicen:
No están dispuestas a cambiar, quieren que se les acepte “así como son”
Gracias a Dios, no es una condición del Señor cambiar antes de ser aceptable a Él. Por dicha, Él nos acepta tal como somos. Él sabe que hemos intentado cambiar muchas veces, sin éxito. Él sabe que solo el Espíritu Santo puede cambiarme. ¡Y el Señor tiene que luchar con cada uno de nosotros para hacer esos cambios!
En la gran mayoría de los casos de consejería matrimonial, la pareja cree que es el otro que tiene que cambiar. Es la naturaleza humana ser ciego a nuestras faltas. Por eso Jesus nos enseñó:
No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo 7:1-5)
Todos queremos ser aceptados. Jesus te acepta “así como eres”, y él nos llama a imitarlo. Así que tenemos que aceptar a otros tal como son. Ese amor y aceptación los motiva a cambiar.
Siempre culpan al otro de los problemas
¿No suena eso como Adán y Eva? Era la mujer. Era la serpiente. Es uno de los mayores obstáculos para llegar a los pies de Jesús: Confesar que soy pecador y tengo que rendirle cuentas a Dios. No es la culpa de mi madre ni de mi padre ni de mi pareja ni de la iglesia. Para venir a Jesús tenemos que confesar que soy pecador y necesito un Salvador. Tengo que aceptar mi responsabilidad y arrepentirme de mi pecado. Dejamos a los demás en las manos del Señor. Le corresponde a Él juzgarlos y bregar con ellos.
Despiertan cada mañana con la intención de hacerse y hacerte la vida imposible
Yo no estoy seguro de que haya tantas personas que intencionalmente quieran hacerles la vida imposible a otros. Son atados en su pecado y por los lazos del diablo. No tienen a Cristo. Así no pueden salir de ese círculo vicioso, y se lastiman a sí mismo y a otros. Juzgar a una persona así para mí es una completa falta de misericordia y amor. Es ignorar que Dios hizo a esa persona a su imagen y la ama. Hay algo hermoso en cada creación de Dios.
No quieren amar, quieren poseer, controlar y absorber tu vida
Están tan necesitados que no saben cómo amar. Quieren ser amados. Pero son inseguros y están llenos del temor de que nadie los quiera o los acepte. Han perdido a tantas personas importantes en su vida que reaccionan con control. Llamar a esa persona “tóxica” y alejarse de ella solo afirma lo que ya cree: No tengo valor ninguno. No soy amable.
Su juego siempre necesita al menos un codependiente
¡Porque quieren amor! ¡Quieren estar cerca de alguien! Esta persona es muy necesitada. Ocupa mucha afirmación. Lo más importante para esta persona es una iglesia que demuestre el amor y la firmeza de Cristo.
Por más sufrimiento que generan y se generan, ellos nunca dirán adiós
¡Claro que no! Ya hemos visto que son necesitados, temen el rechazo, ya han perdido a muchas personas importantes en su vida. La mayoría de ellos han sufrido mucho, y no saben cómo sanar esas heridas. Solo Jesus y el amor incondicional de otros que los rodean puede liberarlos de ese ciclo. A veces hay gente en la iglesia que causa muchos problemas y en secreto se espera que se vaya. Pero Cristo permite tales personas en nuestras vidas para enseñarnos paciencia, perseverancia y amor.
Por más promesas que hagan, solo cambian cuando tocan fondo
¿No es cierto para todos nosotros? ¿Cuántos tuvieron que tocar fondo para buscar a Dios y entregar su vida a Jesús? Yo creo que todos hemos hecho promesas que no cumplimos. Es cuando toca fondo que la iglesia debe estar allí con el amor de Cristo para levantarlo. No para señalarlo y recordarle todas sus promesas incumplidas.
Hay algo que veo en común en casi todas estas publicaciones de psicólogos y coaches: el “yo” en el centro. Egoísmo. Y eso va completamente en contra del evangelio.
De hecho, Pablo le escribió a Timoteo sobre estos días postreros:
También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita. (2 Timoteo 3:1-5)
Esa es la verdadera persona tóxica. Hay otro nombre para la persona tóxica: Pecador. Sin Jesús, todos somos tóxicos. Lo primero que Pablo menciona es: “amadores de sí mismos.” Y muchos de ellos están en la iglesia. Dicen que aman a Dios, pero aman más los deleites. Tienen apariencia de piedad, pero niegan el poder del evangelio. No son los inconversos los más tóxicos. Jesús es amigo del pecador. Es la gente religiosa hipócrita que es toxica. ¿Qué es el remedio para la toxicidad? Arrepentimiento genuino, salvación y amor verdadero.
Cristo dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:37-39)
Dios tiene que mandar. Tiene que ser el primero en nuestra vida. Solo cuando tienes esa relación en buen estado puedes amar a otros y a ti mismo.
Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? (Mateo 6:43-47)
Yo propongo que la cultura representada en esta psicología ni pone a Dios en primer lugar, con un amor ferviente y sumisión a Él, ni entiende lo que es el amor. Porque el amor genuino siempre piensa en el dar, en el bienestar de otros. Y no es verdadero amor el que ama sólo a la gente que son fáciles de amar. La vida tiene que girar en torno a Dios, y no en torno al “yo.” Adorar al “yo” o cualquier cosa que no sea Dios es idolatría. Muchos en la iglesia son adoradores del “yo”. Pero no es algo nuevo. Pablo escribió en Romanos 1:21-25:
Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
No es una sorpresa. En lugar de honrar y dar culto al Creador, se honran y adoran a sí mismos y a las personas que les agradan. En lugar de exaltar a nosotros mismos, tenemos que humillarnos y presentarnos en sacrificio vivo a Dios:
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. (Romanos 12:1-3)
Cuando se llena así de Dios, Él nos da un amor y un deseo de bendecir a otros. Estos son los consejos que debemos poner en práctica. Pablo nos da un resumen en Romanos 13:8-10:
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: en esta sentencia se resume los mandamientos: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
En ese amor no hay lugar para juzgar a otros o señalar a alguien como tóxico. Cada persona tiene su propia relación con Dios. Lo que me toca a mí es acercarme a Dios y estar bien con Él.
Dios primero, luego otros, y así podemos amar a nosotros. ¿Cómo es este amor?
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. (1 Corintios 13:4-8)
No caigas por el engaño de este evangelio del “yo.” ¿Has aceptado esas mentiras? Este es el evangelio de Jesús:
Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. (Lucas 14:26-27)
Comparado con el amor que tenemos por Dios, aborrecemos incluso la vida propia. Tenemos que tomar la cruz, crucificar la carne e ir en pos de Jesus.
Incluso el apóstol Pedro cayó en este error y Jesus tuvo que regañarlo fuertemente:
Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. (Mateo 16:21-27)
Jesus sabía muy bien cuan tentador es este falso evangelio. Tiene su fuente en el padre de la mentira. La persona que lo acepta es piedra de tropiezo para el verdadero discípulo de Jesus. El problema es que esta persona pone la mira en las cosas de los hombres, y no en las cosas de Dios. ¿Dónde está tu mira? ¿Eres tropiezo para alguien? ¿Qué pago recibirás de Jesus conforme a tus obras cuando el venga en gloria?