Lo que sabemos: 1 Juan 5:18-21

18 Sabemos que el que ha nacido de Dios no está en pecado: Jesucristo, que nació de Dios, lo protege, y el maligno no llega a tocarlo. 

Ese verso 16 me da miedo, y este me da ánimo. Pero también me da una duda, porque conozco demasiados cristianos que pecan y han sido atacados por el maligno.

Literalmente, el versículo es aún más fuerte. La NVI dice que “no está en pecado”, pero el griego simplemente dice: “no peca”. La RVR dice que él no practica el pecado. Es una perspectiva muy atractiva: Cuando nazco de nuevo, Jesucristo me protege de la tentación y el diablo, y soy libre de pecado.

¿Entonces la persona que peca no ha nacido de nuevo?

Puede ser en algunos casos, pero no es tan simple. Juan dice que “sabemos” estas cosas, y podemos confirmar que algo poderoso sucede que debería liberarnos del pecado cuando nazcamos de nuevo. Jesús puede y quiere protegerte. Y con esa protección, el diablo no puede tocarte.

Lamentablemente, nuestra experiencia no siempre cuadra con la verdad de la Biblia. Como ya hemos visto, en ese caso el problema no es de la Palabra, sino de nosotros. Tenemos que buscar a Jesús en esos momentos de tentación y llevar la armadura espiritual.

19 Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno. 

Aquí hay dos cosas más que “sabemos.”

Sí. La primera Juan ya la discutió en esta carta. Tenemos un estatus muy especial, de ser hijos adoptivos de Dios. Es otro motivo para que Jesús nos proteja del enemigo.

Pero la segunda cosa que sabemos es que aún no estamos en un paraíso libre de pecado. Dios ha permitido que Satanás tenga dominio en este mundo. Así que siempre habrá conflictos con la gente y las instituciones que son parte de ese mundo.

20 También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Dios verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la vida eterna.

¡Juan termina con muchas cosas que sabemos!

Es cierto:

>Sabemos que Jesucristo es el Hijo de Dios que vino a este mundo (lo cual el anticristo niega).

>Sabemos que Cristo nos ha dado entendimiento, por su ejemplo y sus enseñanzas que tenemos en los evangelios.

>Sabemos que él nos da ese entendimiento para conocer, para tener una relación, con el Dios verdadero.

>Sabemos que ahora estamos con ese Dios verdadero y con su Hijo Jesucristo. NTV: Y ahora vivimos en comunión con el Dios verdadero porque vivimos en comunión con su Hijo, Jesucristo.

>Sabemos que Jesús es el Dios verdadero.

>Sabemos que Cristo es vida eterna.

Así Juan termina su carta con una poderosa afirmación cristocéntrica. Todo tiene que ver con Jesús.

21 Queridos hijos, apártense de los ídolos.

Me parece una forma un tanto extraño de terminar una carta tan rica. No ha hablado de ídolos.

Estoy de acuerdo, y es posible que nos hayamos perdido el final original de la carta. Es cierto que es un contraste obvio: El verdadero Dios que es vida eterna y con quien podemos tener una relación viva, o un ídolo hecho con manos que no hace nada. La NTV nos ayuda aquí: Queridos hijos, aléjense de todo lo que pueda ocupar el lugar de Dios en el corazón.

Siempre vale la pena examinarnos para ver si hay una persona o algo que pueda ser bueno en sí mismo, que ocupe ese primer ligar en nuestra vida. ¿Por qué arriesgar toda la riqueza que Juan ha descrito en su carta para adorar a un ídolo?

Gracias por ayudarme a entender esta hermosa carta. Yo veo aquí muchas cosas que pueden transformar vidas, sobre todo el amor de Dios en nuestros corazones y la plenitud de ese amor en nuestro compañerismo. Mi oración, conforme a la promesa que vimos en  los versículos 14 y 15 de este último capítulo, es que cada persona que lea este libro tenga una experiencia profunda de ese amor.