Hay momentos en los que vagamos lejos de casa. Lejos de Dios. Lejos de nuestro llamado. Hemos visto a David lleno del Espíritu de Dios:
- Matando a Goliat para la gloria del Señor.
- Tocando música de adoración para aliviar los ataques demoníacos sobre un rey que ahora quiere matarlo.
- Cantando salmos a su Dios en los campos por la noche con su rebano.
Ahora se encuentra en la tierra del enemigo. En la tierra de los filisteos. Matando mujeres y amasando numerosos animales y otras riquezas. Un guerrero con un ejército que sigue creciendo. ¿Hubo momentos allí en que extrañó esa intimidad con Dios? ¿Reflexionó sobre su caminar y se arrepintió de algunas de sus acciones? ¿Se preguntó por qué Dios permitió una lucha tan prolongada para llegar al trono? ¿Pensó que esa unción y llenura del Espíritu Santo era una fantasía?
En mi experiencia después de muchos años de ministrar a privados de libertad yo diría que sí. Muchos, tan lejos de casa y de sus seres queridos, contemplan esas preguntas. Algunos reflexionan sobre cómo volver a vivir en la presencia de Dios. Algunos toman las decisiones correctas para que esto se haga realidad. Para ellos, hay una hermosa promesa al final de este Salmo.
1 ¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario?
¿Quién puede vivir en tu santo monte?
No se trata de morar siempre en una iglesia, un templo o algún lugar santo. Tampoco se trata de retirarse del mundo y buscar una morada en un monte designado como “santo”. En este caso, ese monte puede ser Sión o el Sinaí. Pero, ¿no es cierto que se puede estar en la iglesia más ungida y aún así tener un corazón alejado de Dios? ¿No es posible mudarse con su familia una y otra vez buscando esa tierra santa, esa hermosa iglesia, solo para descubrir que no tiene nada que ver con el lugar físico sino con el estado de tu corazón? Muchos de esos reos encuentran el santo monte de Dios en una fea celda de prisión.
David ya sabe al menos parte de lo que es necesario, aunque tiene la perspectiva del Antiguo Testamento y el énfasis en las obras. Todas estas cualidades son admirables, aunque parezcan difíciles de cumplir. Podemos llegar a pensar que no sería posible para mí vivir así, y como resultado estoy destinado a caer. Romanos capítulo siete dice que con nuestras propias fuerzas no es posible. Solo con el Espíritu Santo apoderándonos como enseña Romanos capítulo ocho, podemos vivir verdaderamente en la presencia de Dios.
Después de cada uno de estos requisitos, evalúa como te va, con 1 siendo fallar completamente y 10 el cumplirlo perfectamente.
2 Solo el de conducta intachable,
que practica la justicia
y de corazón dice la verdad;
- Conducta intachable. Andas en integridad y hace lo que es bueno. _____
- Practicas la justicia y haces lo que es correcto. _____
- De corazón dices la verdad. No solo porque eres obligado, sino que de un corazón sincero siempre quieres decir la verdad. _____
3 que no calumnia con la lengua,
que no le hace mal a su prójimo
ni le acarrea desgracias a su vecino;
- No calumnias con la lengua. No hablas mal de nadie. _____
- No le haces mal a tu prójimo. No perjudicas a tus amigos. _____
- No le acarreas desgracias a tu vecino. No haces agravio a tu vecino. _____
¡Mira cuántas de estas cualidades tienen que ver con tu trato con otras personas, incluso con aquellas que tal vez no conozcas!
4 que desprecia al que Dios reprueba,
pero honra al que teme al Señor;
al que cumple lo prometido
aunque salga perjudicado;
- Desprecias al que Dios reprueba; a los pecadores descarriados. El vil es menospreciado a tus ojos. ¡Eso es realmente difícil con todo lo que hay en internet y la tele hoy en dia! _____
- Honras al que teme al Señor y lo sigue fielmente. No solo llamarse cristiano, sino honrarlo con su vida y seguir a Jesús diariamente. _____
- Cumples lo prometido aunque salgas perjudicado. Eres hombre o mujer de palabra. Aun jurando en daño tuyo, no por eso cambias. _____
5 al que presta dinero sin ánimo de lucro
y no acepta sobornos que afecten al inocente.
- Prestas dinero sin ánimo de lucro, sin cobrar intereses. ¿Eres generoso? _____
- No aceptas sobornos que afecten al inocente para mentir acerca de él. _____
Pues, ¿cómo te fue? No es fácil, ¿verdad? Y realmente estas cualidades son solo un poco de lo que la Biblia nos enseña que agrada a Dios. Solo con la ayuda del Espíritu Santo podemos empezar a andar así y vivir en el monte santo del Señor. ¿Cómo saldría David, viviendo en la tierra de los filisteos, con la misma prueba que él escribió aquí?
La promesa para la persona que las cumpla es hermosa:
El que así actúa no caerá jamás.
A propósito no estoy citando mucho del Nuevo Testamento, pero me siento obligado a citar 2 Pedro 1:3-11, que nos ofrece la misma promesa desde la perspectiva del Evangelio:
Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir con devoción. Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.
Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque estas cualidades, si abundan en ustedes, los harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo y evitarán que sean inútiles e improductivos. En cambio, el que no las tiene es tan corto de vista que ya ni ve y se olvida de que ha sido purificado de sus antiguos pecados.
Por lo tanto, hermanos, esfuércense más todavía por asegurarse del llamado de Dios, que fue quien los eligió. Si hacen estas cosas, no caerán jamás y se les abrirán de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.